¡Qué extraño es verme aquí sentado,y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar,y oír como una lejana catarata que la vida se derrumba,y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar!
(Gabriel Celaya)
Viento:
Aquí vengo yo
Mis cuerpos no eran más que susurros amarrados a árboles
barcos sin itinerario que alguien miraba pasar desde una ventana dormida
sin preguntarse si iban o venían
si el rudo oleaje les lastimaba la quilla
Mis bocas inventaron mujeres que se desnudaban bajo la llovizna
para rescatar un beso adivinado
un beso para después del deseo
A veces me pareció ver ángeles y demonios discutiendo en los miradores
a veces mi piel fue un territorio
un lugar
y a veces mis manos
se convirtieron en lo que tocaron
Viento:
Aquí vengo yo
Soy todo cuanto ha quedado de mí
Déjame ser como tú
Mi corazón es un secreto que se revela cuando escampa
Déjame tener algo de todas las carnes
algo de todos los vientos
algo de todas las aguas
Desembocar, caer por fin
y no ser más que ceniza
ceniza viva
3 comentarios:
muchas veces he querido ser ceniza y otras tantas he querido ser el viento...,los que sea que me hubiera acercado a ti
Eres (IN) creíble! Leerte es un intenso viaje...
Cybeles me interpreta... sin palabras
Publicar un comentario