29 octubre, 2014

EL PECADO SIEMPRE ES ORIGINAL






Si las estrellas hablaran 
seguro que dirían:
ella 
es tan hermosa
tan buena
tan pura

tan inocente
que Dios en persona
le dio permiso para pecar
un poquito

Menos mal

que su gato
único testigo
de lo allí acontecido
además de discreto

es absolutamente ateo 



2 comentarios:

  1. Me gusta ella, ese dios que permite pecar y este poema.

    Besos

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  2. Huy, si los gatos hablásemos...imagina que, además, pudiéramos rezar.

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