31 enero, 2016

UN DÍA





espigar el tiempo de tus mares náufragos
ofrendar la mañana a la diosa de los tragaluces
raspar el oxido hasta sangrar una sonrisa
liberar manadas de relojes cetrinos
no morirse de obviedad
Ay qué más

1 comentario:

  1. Brevedad muy agradecida para la lectura y riqueza en imágenes.

    Una gozada de poema.

    Un abrazo, poeta.

    ResponderEliminar