impedir a la luna/ revelar los secretos del rocío/para que nadie más sepa/que excepto tu nombre/ todas las palabras/son limosnas/son heridas/son ajenas/son heladas/son terribles/son muy feas/ y me quedan grandes
Alguien se arrojó esta mañana desde el noveno piso Alguien que también tuvo un deseo y una sombra Alguien de pasto y calendario con círculos en rojo Alguien de caligrafía y domingo de madre y abuelita
La brisa arrastra las hojas del periódico de ayer La brisa no sospecha que la tristeza forma coágulos ¿Qué querrán que no veamos? ¿Qué querrán que no sintamos?
¿Tendrán miedo a que un ángel escondido tras la puerta de la panadería de la esquina intente resucitación boca a boca lágrima a lágrima, ala a ala? Me alejo del sitio del suceso pensando que esos muertos son como besos recién dados a unos labios en el viento
Ella se ha puesto muy sensible Pronto le llegará la regla Yo también me siento extraño Pronto me llegará la escuadra Mejor Así la pasamos juntos Es la excusa perfecta para cama, chocolates y sopa de pollo con fideos
Cuántos rostros caben en tu rostro cuántas pieles en tu piel cuántos trenes en tus durmientes cuántos desiertos en tu soledad cuántos barcos en tu mar cuántas verdades en tu espejo cuántas nubes en tu cielo cuántas ventanas en tu amanecer cuántas lunas debajo de tu almohada cuántos rincones en tu rincón cuántas llaves en tu llavero cuántos presagios en las líneas de tus manos cuántos países en tu destierro cuántos mapas en tu territorio cuántas miradas en tu mirada cuántos delirios en tu cordura cuántas horas en tu reloj cuántos días en tu semana cuántas muertes en tu muerte cuántas vidas en tu vida
Y después de ser el sol y mucho más me vuelvo trébol de cuatro penumbras Es absurdo tratar de regresar a un lugar que ya no existe ¿Qué habrá entonces para después de la completitud?
No me quedo en el pasado pero no me trago este presente Soy feliz en el asombro Mi rabia es un signo vital No me pidan que haga cuenta que no sangra lo que sangra También es uno mismo el que grita y que se busca El mapa de la ausencia es un mapa del tesoro No me quedo en el pasado pero tampoco piso tumbas Detesto a los turistas de la vida o los lugares La memoria no es museo La memoria no es hueveo
Cuando habla la distancia calla el tiempo Cuando habla el tiempo calla la distancia A veces eres distancia A veces soy tiempo A veces eres tiempo A veces soy distancia Mejor hablemos Mejor callemos Mejor lloremos
"Habitación con Vistas", José Luis Gombela Gómez, España
Abrir una puerta es siempre un acto de fe Hay demasiadas puertas No caben tantas llaves en los bolsillos No me alcanza la fe Me recuesto en la otra orilla del silencio Abandono todo lo dado por cierto Arrojo todo lo sabido Me olvido de todo lo olvidado Exploro parajes irreales asumo no ser más que un simple pasajero que cree haber encontrado su lugar entre las delicadas nalgas de un sueño y en esa boca tuya que nunca termina de aflorar donde me dejo alimentar con los manjares de la inocencia Abrir una puerta ¿Qué puerta?
(A Ingrid por nada y por todo) No es tan triste lo de ahora como cuando ya no importe y se instale entre nosotros el silencio que asesina las ansias de vivir No es tan triste dar batallas como cuando simplemente por cansancio o cobardía se de por perdida la guerra y haya que disimular la muerte No es tan triste la ceguera como renunciar a la mirada y dejar que sea la fortuna quien decida si vivir en la piel o en el abismo No es tan triste Amor mío No es tan triste
que siempre sea abundante tu mirar que jamás te ofenda el desencanto que tu espejo sea justo y cariñoso que todos los calendarios tengan mil dieciséis de noviembre que nunca te atrape la conformidad que no te falten la piel las uñas las alas un destino incierto un amor un amar un quedar un quedarse
Sí, mi General Lo que usted ordene Mañana mismo les mandamos masajistas manicuristas, sastres climatizador cámara de bario, sauna, sábanas de seda porcelana de Limoges unas chicas del Pasapoga varios galones de Jack Daniels de a lo menos 25 años unas botellas de Remy Martin en el bajativo Dom Perignon para santos y cumpleaños un chef vasco canal Play Boy en cada cabañita psicólogo, confesor, waifai profesor de yoga antioxidantes, vitaminas y si es del caso también Ravotril buen vino y anfetamina y todo lo que esos niños quieran No vaya a ser cosa que se nos vayan a deprimir
Pero qué tal si usted nos dice por fin dónde están los cuerpos de los desaparecidos y nos entrega los nombres de los miles de asesinos y torturadores que aún falta por enjuiciar y que ni siquiera han pasado un mal rato Y no se me haga el leso pues salta a la vista que usted, mi General de tonto no tiene ni un pelo
Es fácil Muy fácil Créame mi General que no es tan complicado como se dice por ahí
Sólo basta que usted le pida a su estafeta a su asesor, a su coronel incluso al capitán que bajen al subterráneo y busquen en el archivo
Créeme que hubo días en que yo también lo vi riéndose a gritos de la fuerza de gravedad en su frenética ascensión por troncos y ramas para jugar a las escondidas
en las copas de los árboles que tú plantabas y regaban con solo soñar
Es que ellos no fallecen de extraños padecimientos en sus muchas y veloces patas que ni siquiera mueren cuando los olvidamos porque están vacunados contra el tiempo y las lágrimas y que aunque no los veamos estarán allí hasta el último día
para encender la luz del alma cuando una mala racha quiera atraparnos Creéme que Pepeloco seguirá vigilando azulmente tu carcajada que los pepelocos nunca abandonan a los niños y a las buenas personas y que permanecen con ellas vida tras vida inocencia tras inocencia y estará contigo cada vez que tu corazón lo quiera llamar Es como si dentro de ti habitara un doctor muy loco que a fuerza de brincos sana males y dolores
Salgo en busca del forastero que he sido y lo encuentro abrazado a tu sombra Infinito y miserable a la vez Entonces, enciendo un cigarrillo en el fuego de las estrellas y con el humo te dibujo en el aire
Yo nada sabía del crepúsculo ni de sus almacenes vacíos Sólo repetía lo que otros habían olvidado en mí Eramos aguas sin memoria sin cauce, sin origen, sin lecho sin ley, sin gravedad Entonces todo era urgente como la sed del caminante Yo no sabía que la muerte era un pacto secreto entre despiadados dioses de carne e indiferentes dioses de aire No imaginaba cómo podrían ser la eternidad de un grito el triste destellar de una estrella de sombra el sabor de una lágrima venenosa
Ayer nos sobraban tactos oídos, paladares osadías Hacíamos favores al viento encargos a las estatuas comprábamos cigarrillos sueltos para llevárselos a los árboles viudos Es febrero nueve día de renovar maldiciones La mía Es este este corazón que late un tambor en llamas Es este balcón con ventanas gordas de luz Es esta risa y este amor que a ellos se les incrusta como lanza entre las cejas Es esta hermosa venganza que es estar vivo Estar más vivo que la cresta
Patricio Manzano murió el 9 de febrero de 1985 en el gimnasio de la Primera Comisaría de Carabineros, en Santiago, a los 21 años. Fue detenido junto a cientos de universitarios por participar en los trabajos voluntarios organizados por Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, FECH, durante la vigencia del Estado de Sitio decretado por la dictadura de Pinochet, siendo Ministro del Interior Sergio Onofre Jarpa. Su muerte se debió a los apremios físicos recibidos y a la negativa de las autoridades policiales de permitir que alumnos de Medicina pudieran continuar las maniobras de resucitación en el trayecto al hospital, tras sufrir varios paros cardio-respiratorios. Los que estuvimos allí sabemos qué ocurrió y quiénes fueron y siguen siendo los culpables, todos los culpables. Algunos de ellos tienen oficinas con vista al mar en Valparaíso y otros han seguido ocupando posiciones privilegiadas en el Gobierno, en Carabineros de Chile y en el sector privado, como si nada hubiese sucedido. Pronto les llegará su hora Tarde o temprano se restablecerán los equilibrios universales
Y si estoy aquí, de vuelta es porque tu risa lo exigió es porque mis ojos nunca dejaron de ver el milagro es porque jamás me diste permiso para entregarme Y si estoy aquí casi desnudo es por algo tan simple como que te amo y que me amas y porque mi corazón obedeció ciegamente las precisas instrucciones de tus arco iris Y si estoy aquí, erguido como el árbol de la victoria es porque tus palomas mensajeras nunca se cansaron de volar es porque a tu querer nadie le viene con nubes negras es porque todos los días cortas la cinta inaugural de mi fe Y si estoy aquí, limpio en toda la vida y en todas las vidas es porque conoces el camino de ida y de vuelta a todos los planetas que pretendo visitar es porque quiero ir y estar contigo es porque tú misma eres la más loca fiesta Y si estoy aquí, de pie en este futuro es para enseñarte lo que he aprendido sobre escoger es para sembrarte de alas y que me siembres con las tuyas es para instalar en ti mis dudas y mis asombros